A tientas, después de tantos años, volver con calma; pero nunca sentarse a espaldas de alguien, buscar las paredes, recargar la silla. Estar, ese verbo de la sobrevivencia.
domingo, octubre 15, 2006
martes, abril 11, 2006
Coda sobre las intermitencias de la noche
Imposible saber los días que llevo en esta miserable situación. Nunca pensé que la pérdida de mi pasaporte fuera a devenir algo tan grave. Ayer que por fin me arrimé al consulado, resultó que ahí lo tenían. Comprobar que yo era el de la foto parecía misión imposible. Comunicarse con alguien en México era una utopía, lo mejor fue rasurarme y jurar por mi madre. Semana santa, nadie puede esquivar el calvario.
Hoy entendí eso de que el encontrarse es ser golpeado, ser herido. Sí, de otro modo, la palabra afecto sería incomprensible.
Todo esto viene a cuento porque hace días que empecé a salir con la muchacha que atiende el consulado. Mi afecto crece desmesuradamente y yo tengo menos de 24 horas para regresar a mi país.
Imposible saber los días que llevo en esta miserable situación. Nunca pensé que la pérdida de mi pasaporte fuera a devenir algo tan grave. Ayer que por fin me arrimé al consulado, resultó que ahí lo tenían. Comprobar que yo era el de la foto parecía misión imposible. Comunicarse con alguien en México era una utopía, lo mejor fue rasurarme y jurar por mi madre. Semana santa, nadie puede esquivar el calvario.
Hoy entendí eso de que el encontrarse es ser golpeado, ser herido. Sí, de otro modo, la palabra afecto sería incomprensible.
Todo esto viene a cuento porque hace días que empecé a salir con la muchacha que atiende el consulado. Mi afecto crece desmesuradamente y yo tengo menos de 24 horas para regresar a mi país.
sábado, febrero 04, 2006
Todo bien, el mundo está a mis pies, aquí, abajo, en esta calle sucia donde espero el amanecer.
Mil besos, Gustavo.
Mil besos, Gustavo.